“La era de la Ilustración”, dice Peter Sloterdijk (El imperativo estético), “es la de la luz penetrante”, un proceso optimista de iluminación en el que “la razón moderna se esfuerza por llevar a la luz las relaciones sociales y naturales”. Luego se produjo “un viraje hacia el pesimismo histórico”: el “posmodernismo”. Desde hace un tiempo abundan los autores cansados frente a la posmodernidad y no pocos vuelven a mirar hacia la Ilustración francesa y sus herederos. Ahí están Sloterdijk o Markus Gabriel, quien, en su último texto traducido al castellano, reivindica ser “neoexistencialista”. Gabriel se reclama de una tradición que forman “Kant, Hegel, Nietzsche, Kierkegaard, Heidegger y Sartre”. En su último libro, centrado en la mente, defiende que ésta no es algo único: “Los fenómenos que se suele agrupar bajo esta etiqueta se sitúan en un espectro que va de lo claramente físico a lo inexistente”. Ocurre lo mismo que con la realidad: “Muchas cosas son reales, pero esto no implica que haya una única cosa, la realidad, de la cual todas las cosas reales forman parte”. Continuar leyendo «La Ilustración es una sombra de lo que fue, no estamos para Filosofías»
Del teletrabajo a la movilidad o el comercio electrónico, el mundo tecnológico se ha acelerado por la pandemia y, dicen los expertos, ya no hay vuelta atrás.
Decían que ir allí era lo más parecido a viajar al futuro. Que en Las Vegas, cada mes de enero, se daban a conocer soluciones y dispositivos sólo anticipados por la ciencia ficción. Que cualquiera mínimamente interesado en las tendencias del mañana debía dejarse caer por la mayor feria del mundo dedicada a la tecnología de uso diario -el Consumer Electronics Show (CES)- igual que los antiguos griegos visitaban a los oráculos en busca de respuestas.
El 86% de los españoles se sienten ciudadanos europeos
28/02/2020 – El Eurobarómetro de otoño del 2019 muestra un incremento del sentimiento europeísta en España, que se mantiene como segundo país, tras Luxemburgo, en este aspecto.
El Eurobarómetro es el instrumento de medición de la Comisión Europea para presentar los resultados obtenidos de una serie de encuestas realizadas entre los ciudadanos europeos. Este informe se realiza dos veces al año y muestra la opinión pública europea en relación a los temas que más preocupación o relevancia están teniendo en cada momento.
Las prioridades de la Comisión Europea para los próximos años, las políticas implantadas hasta el momento y sus resultados, la seguridad de los ciudadanos ante las noticias falsas o la confianza en las instituciones europeas y sus acciones son algunos de los puntos que refleja el Eurobarómetro con sus datos. Este informe se presenta en cada uno de los países que forman la Unión Europea y muestra la opinión pública de cada estado en relación con la europea en los diferentes asuntos tratados. Continuar leyendo «Somos los más europeístas, pero …»
Economista – Catedrático de Economía en la Universidad de Barcelona (UB). Ha presidido y formado parte de comisiones de expertos para asesorar gobiernos y parlamentos en política pública.
Ha presidido el Círculo de Economía (2013-2017) y actualmente preside la Fundación Círculo de Economía. Ha publicado El final del desconcierto. Un nuevo contrato social para que España funcione (2017) y La nueva piel del capitalismo, con Xosé Carlos Arias (2016).
¿Es el capitalismo compatible con la democracia y la prosperidad? El aumento de las desigualdades en los inicios del siglo xxi ha tenido consecuencias preocupantes en las democracias liberales, que están sufriendo el retorno del populismo autoritario. Es necesario un nuevo contrato social que democratice la prosperidad y haga posible un capitalismo inclusivo.
El gran desengaño
La economía de mercado ha dejado de funcionar en beneficio de todos. La prosperidad que crea el capitalismo no es inclusiva, solo beneficia a unos pocos; unos pocos que cada vez son menos. Los datos son abrumadores. Los trabajos, entre muchos otros, de Anthony Atkinson, Branco Milanovic o Thomas Piketty son imposibles de cuestionar y menos aún de rebatir. Aunque la pobreza global ha disminuido en los últimos veinte años, la desigualdad global y, particularmente, la desigualdad dentro de los países, van en aumento. Tanto en los países desarrollados como en los emergentes, como es el caso de China. El resultado es el empobrecimiento de los más pobres y la jibarización de las clases medias en los países desarrollados.
Autor: Julio Martínez Alcala – [18:34, 20/3/2020] .
Vaya por delante que ¡entre todos lo vamos a parar¡ Estamos padeciendo una de las mayores crisis en la Historia de la Humanidad, se hacen referencias a otras crisis similares, pero esta es la que nos corresponde a nosotros, a nuestras generaciones. Es deseable que no volvamos a padecer otra, porque esta, la vamos a ganar todos juntos, con un comportamiento colectivo, en clave de unidad cooperativa.
No podemos sentarnos en la puerta a esperar que pase el cadáver de nuestro enemigo. Después de esta crisis que ha sido fundamentalmente sanitaria pero también económica y social, es urgente mantener esa tensión social, cooperativa para entre todos encontrar soluciones para todos, revisando todo lo que ha contribuido a este descalabro. Hemos tenido que paralizar la actividad económica mundial, estatal y local y modificar todas estas capacidades para concentrarnos en dar soluciones técnicas en recursos materiales y humanas y profesionales, además de numerosísimos voluntarios para que todos estos recursos alcanzasen un objetivo, aplanar el nivel de afectados con resultado de miles de fallecimientos. Tenemos que apuntar que los niveles de contaminación medio ambiental han disminuido a niveles más que deseables, lo cual nos señala un posible tipo de respuesta a esta crisis, en el sentido de dar una respuesta global y colectiva y de esta manera nos encontramos ante un posible camino para salir de esta crisis y de cualquiera. Continuar leyendo «COVID-19 – Parte I»
La desigualdad, exacerbeda en las últimas décadas, es el tema del libro de Thomas Piketty. Samuel Sánchez
Para entender con todas sus consecuencias El capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty, hay que aceptar en primer lugar que es algo más que un estudio económico-histórico sobre la desigualdad en el capitalismo realmente existente, por contraposición al capitalismo de laboratorio que se estudia en los asépticos textos de sus apologetas menos dotados. Pero aunque sólo fuera eso, es decir, un análisis de una de las semillas de la desigualdad económica, la aportación de Thomas Piketty ya sería notable. Porque quien esté preocupado por el pensamiento económico percibe que los economistas se ocupan mucho de las supuestas recetas para curar disfunciones sistémicas (paro, inflación, deflación, estancamiento, recesiones), pero se aproximan con más renuencia al problema crucial de la desigualdad, que es, como diría un comunicólogo hipster, «transversal» a todos los mencionados. Como en tantas otras ocasiones, la percepción puede no ser veraz; existen libros sobresalientes sobre la desigualdad (por ejemplo, Sobre la desigualdad económica, de Amartya Sen), pero o bien son formulaciones teóricas, o bien no han conseguido, por razones variadas, calar en una base amplia de lectores u opinantes. El capital en el siglo XXI, en cambio, se presenta como un libro construido para suscitar debate (ya lo ha hecho) en un amplio espectro de lectores. Ofrece una tesis aceptable sobre la desigualdad, fundada en abundante arsenal empírico, y, por tanto, es una oportunidad para instalar el problema en el debate político. Continuar leyendo «El pasado nos marca el futuro… ¿inexorablemente?»
En pocos días, el coronavirus parece haber apagado el corazón latente de nuestra civilización y trastocado la vida cotidiana de miles de millones de personas. Al mismo tiempo, la crisis plantea desafíos estructurales, que van desde iniciativas como nuevos tribunales sanitarios internacionales y formas de detectar y evitar la transmisión zoonótica hasta una redefinición del papel de los Estados y del reparto de las ganancias a escala global.
En Melancolía, el film de Lars von Trier, el espectador va entendiendo lentamente, con una mezcla de terror e impotencia, que el mundo va a llegar a su fin luego de chocar contra un planeta que lleva ese nombre. Al final de la película, entre la fascinación y la parálisis, observa el planeta en su curso de colisión contra la Tierra. Lo que al principio es un punto lejano en el cielo luego se convierte en un disco cada vez más grande, que por fin cubre la pantalla en el instante del choque.
El coronavirus está impulsando la digitalización. El Sur global corre el riesgo de convertirse en el perdedor de este proceso. Los países desarrollados tienen parte de la responsabilidad.
La crisis actual no reconoce demasiados ganadores, pero hay algunos beneficiarios. Es probable que la digitalización esté entre los beneficiados por la pandemia. Debido a las interrupciones actuales en las cadenas de valor «analógicas», las empresas multinacionales esperan un nuevo crecimiento en el comercio digital. La mayor digitalización de las cadenas mundiales de suministro podría convertir el comercio electrónico en la norma, tal como opina, por ejemplo, la empresa de software Route4Me.
Incluso antes del brote de Covid-19 se cifraban grandes esperanzas para el Sur global fundadas en el comercio y la economía digitales. La creación de nuevos mercados digitales está asociada a altas tasas de crecimiento y trae un mayor bienestar, afirman unánimemente las compañías tecnológicas y los actores claves en la cooperación para el desarrollo. Continuar leyendo «Las Desigualdades Enfermizas»
“La desigualdad de la propiedad crea una enorme desigualdad de oportunidades en la vida”
Thomas Piketty / economista
Autor: Nikolaos Gavalakis (IPS) 15/05/2020
Thomas Piketty (Clichy, Francia, 1971) propone un pago estatal para todos los ciudadanos, la modificación de la estructura de la riqueza para cambiar el poder de negociación de los actores, discute las consecuencias políticas de la desigualdad. En esta entrevista, el economista expone los puntos más salientes de un posible programa de izquierdas para salir del actual atolladero histórico.
Uno de los principales argumentos de su libro Capital e ideología es que “la desigualdad es una ideología”. La desigualdad no es un proceso natural, sino que se funda en decisiones políticas. ¿Cómo llegó a esa conclusión?
En mi libro, el término “ideología” no tiene una connotación negativa. Todas las sociedades necesitan la ideología para justificar su nivel de desigualdad o una determinada visión de lo que es bueno para ellas. No existe ninguna sociedad en la historia donde los ricos digan “somos ricos, ustedes son pobres, fin del asunto”. No funcionaría. La sociedad se derrumbaría inmediatamente. Continuar leyendo «La Igualdad de Oportunidades»
Trabajadores en la cadena de montaje del modelo Mercedes-Benz S-class, en la factoría Daimler Powertrain, en la localidad alemana de Bad Cannstatt, cerca de Stuttgart. REUTERS/Andreas Gebert
¿Qué nos ha enseñado esta crisis? En primer lugar, que los seres humanos en el trabajo no pueden ser reducidos a meros «recursos». El personal médico y farmacéutico, el personal de enfermería, de reparto, de caja… todas esas personas que nos han permitido sobrevivir durante este periodo de confinamiento son la viva muestra de ello. Esta pandemia ha revelado también cómo el trabajo en sí tampoco puede reducirse a mera «mercancía». Los servicios de salud, atención y cuidados a colectivos vulnerables son actividades que deberíamos proteger de las leyes del mercado. De no hacerlo, correríamos el riesgo de acentuar aún más las desigualdades, sacrificando a las personas más débiles y necesitadas. ¿Qué hacer para evitar semejante escenario? Hay que permitir a los y las trabajadoras participar en las decisiones, es decir, hay que democratizar la empresa. Y hay también que desmercantilizar el trabajo, es decir, asegurar que la colectividad garantice un empleo útil a todas y todos. En este momento crucial, en el que nos enfrentamos al mismo tiempo a un riesgo de pandemia y a uno de colapso climático, estas dos transformaciones estratégicas nos permitirían no solo garantizar la dignidad de cada persona, sino también actuar colectivamente para descontaminar y salvar el planeta. Continuar leyendo «Manifiesto del Trabajo, Democratizar, Desmercantilizar y Descontaminar»