El fracaso más brillante de la historia el Park Güell
Cualquier visitante que recorre hoy la escalinata del dragón o se sienta en el banco ondulante de trencadís podría pensar que contempla uno de los mayores éxitos de Antoni Gaudí. Sin embargo, en el corazón de este monumento —el tesoro más visitado de Cataluña y Patrimonio Mundial de la UNESCO— reside una paradoja fascinante: fue concebido como un negocio inmobiliario para la clase alta de Barcelona que terminó en un rotundo desastre comercial y financiero.
Lo que hoy disfrutamos como un vibrante espacio público no tiene casi nada que ver con lo que Gaudí y su mecenas, el todopoderoso Eusebi Güell, planearon originalmente.
Un gran fracaso comercial y financiero regalos para la Humanidad

