Las chabolas se extienden junto a Glòries en Barcelona
Las barracas construidas por personas que recogen chatarra se propagan en un terreno abandonado cerca del Teatre Nacional. Cinco habitantes explican que vivir en estos asentamientos les permite dormir y almacenar lo que recogen por la calle
Guillem Sànchez, Barracas y chabolas en la confluencia de Tánger con Álava. / fotos ALBERT BERTRAN
«El problema es que quiero lavarme y aquí no puedo. Tampoco hay luz y tengo que ir a cargar el móvil al bar», explica Achraf (33 años, Marruecos). Él y Morad (35 años, Marruecos) están construyendo una chabola que piensan compartir. Pero es hora de la pausa y han comprado bocatas de hígado de toro para comer. Mientras los engullen, sentados dentro de una barraca que aún tiene por techo una tela de plástico y en la que todavían faltan palés para terminar el suelo, avisan, señalando la hierba que pisan, que «aquí hay ratas gigantes» que se oyen durante la noche. «Aunque no hacen nada, van a su rollo», zanja Achraf. «¿Lluvia? ¿Frío? No, tampoco son un inconveniente», medita; «el problema es la falta de agua». Su parcela está dentro de un solar lleno de matorrales desde el que los observan tres edificios gigantescos de Barcelona: la Torre Glòries, el nuevo Mercat dels Encants y el Teatre Nacional de Catalunya (TNC).
Barracas en construcción
Aunque Achraf y Morad ahora solo charlan, los golpes de martillo no cesan, porque la construcción de barracas en este espacio abandonado no se detiene. «Cada día aparece una nueva», aclaran.
No estamos ante una suerte de Tercera Revolución Industrial. Las máquinas ‘inteligentes’ han hecho desaparecer modelos de negocio. Habrá que administrar racional y democráticamente el trabajo, un bien escaso
Un nuevo orden económico con serias consecuencias para el empleo se ha instalado entre nosotros sin que las autoridades europeas, por descontado tampoco las españolas, ni las patronales ni los sindicatos parezcan haberlo comprendido. Incluso en Estados Unidos, cuna y eje del desarrollo digital, están disparadas las alarmas. Las sinergias que se derivan del desarrollo de las ingenierías del software, robótica, telecomunicaciones y microelectrónica, han creado memorias más rápidas y baratas, mayor movilidad y ubicuidad de la información, máquinas inteligentesque combinadas con otras ramas del conocimiento como la medicina o la climatología, por ejemplo, han generado todo un universo nuevo: el de la digitalización. Un universo que, como ocurriera en su día con la electricidad, embebe los hábitos humanos y condiciona la cantidad y la calidad del empleo. Más que la sustitución del hombre por la máquina, es la aparición de nuevos productos y costumbres los que asolan muchos empleos.
Las implicaciones y preocupaciones de este nuevo orden han dejado de ser preocupaciones exclusivas de los tecnólogos. Los economistas finalmente les prestan atención (ForeingAffairs, julio-agosto; The Economist, 4 de octubre) y ya aceptan que el optimista principio de la “destrucción creativa de empleos” no se cumple esta vez. La pérdida de empleos provocada por la digitalización no encuentra contrapartida con la creación de otros que equilibrarían la balanza. Ni siquiera las startup, tan pregonadas como fuentes de empleo, funcionan
En la compra en una tienda online es la batalla de la ultima milla la que está determinando en los últimos tiempos el prestigio, la imagen y la confianza del consumidor hacia las marcas.
En el proceso de compra de un producto a través de su tienda online, plataforma e-commerce o desde un marketplace, la batalla de la ultima milla está determinando en los últimos tiempos el prestigio, la imagen y la confianza del consumidor hacia las marcas. La última milla es el eslabón final del proceso de entrega de mercancía al cliente final, y el efecto Amazon ha cambiado las reglas de este juego, obligando a los retailers a adaptar sus procesos de logística en tiempo récord para acortar los tiempos en la recepción de la compra en la casa de los consumidores.
Collboni acusa a Colau de echar de BCN a los jóvenes por su política de vivienda
El socialista afirma que la alcaldesa paró promociones por «prejuicios ideológicos». Califica de «cortina de humo» su visita al Congreso, donde no fue recibida por el PSOE (ni nadie)
Toni Sust,
Anuncios de una inmobiliaria en la calle de Sants, en Barcelona. / FERRAN NADEU
El presidente del grupo del PSC en el Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, ha acusado este viernes a la alcaldesa, Ada Colau, de «condenar a una generación de jóvenes de clase media y trabajadora» a irse de la ciudad por las políticas de vivienda del actual gobierno municipal. Collboni ha hecho un diagnóstico alarmante sobre la gestión de Colau en este apartado y la ha acusado de haber parado promociones que ya estaban previstas, por ejemplo en Glòries y en Vallcarca, por «prejuicios ideológicos».
El PSC sostiene que en el actual mandato sólo se habrán acabado 720 pisos, de los que más de 250 ya estaban previstos antes de que Colau llegara a la alcaldía. «El único legado que dejará la alcaldesa es el de construcciones con contáiners», ha asegurado Collboni en alusión a las casas prefabricadas con uso social para 250 personas que el consistorio construirá este año, de las que ha dicho: «Será lo único que Colau habrá iniciado y terminado y son construcciones que pasados cinco años tienen que retirase».
Los canes de Barcelona se levantarán en pie de guerra contra la alcaldesa Ada Colau como mejor lo saben hacer, paseando por el parque. Una actividad que se está viendo restringida tras las medidas tomadas por el Ayuntamiento de Barcelona al «prohibir el acceso de los perros a los parques de la ciudad», según la veintena de asociaciones convocantes de una inédita manifestación que arrancará este jueves en la plaza Francesc Macià a las 19:30 y que se repetirá a diario en el Turo Park entre las 19:00 y las 20:00.
El Turo Park tendrá vedada la entrada de perros —no será el único—, y en su lugar deberán hacerlo en el pipican de la calle Ganduxer. Se trata de un nuevo espacio específico para los canes que ha construido el consistorio y que no acaba de agradar a muchos de los propietarios, que lo tildan de «confinamiento». La amenaza del cierre del parque a los perros viene de lejos y ya en 2008 se recogieron 4.000 firmas contra la prohibición. Ahora, con la nueva reforma del parque, el Ayuntamiento de Barcelona ha decretado la prohibición de la entrada de animales en un recinto en el que antaño se organizaban exhibiciones caninas.
Disponer de mayor información no es sinónimo de mayor conocimiento…
En nuestra sociedad actual parece que hemos elevado la mediocridad a plaga de VIRUS por las características que posee: es persistente, contagioso, resistente, elusivo y muy común, llegando a modificar incluso el ADN de las estructuras de la sociedad.
Lo peor de esta situación es que la mediocridad socava la sociedad en la que vivimos y nos convierte en un rebaño de ovejas fácilmente manipulable, especialmente susceptible de ser causado por los medios de comunicación existentes que no miran la calidad de lo que ofrecen sino los niveles de las audiencias, el clientelismo y la manipulación. Continuar leyendo «Manifiesto contra la mediocridad»
Toda actividad es susceptible de ser gravada con un impuesto. Y eso lo saben bien las comunidades autónomas que, en los últimos años, han recurrido a la aprobación de tributos propios para sanear sus maltrechas cuentas. Una comunidad puede gravar cualquier actividad, siempre y cuando no exista una regulación estatal o un tributo local que ya lo haga. Ello ha incentivado el ingenio de las autonomías.