Se analiza el pensamiento de Karl Popper, destacando su defensa de la democracia liberal frente a las ideologías totalitarias. Sus obras principales, como La sociedad abierta y sus enemigos, critican el historicismo de figuras como Platón, Hegel y Marx, a quienes acusa de proponer leyes inevitables que anulan la libertad individual. En el ámbito científico, Popper introdujo el concepto de falsación, sugiriendo que el conocimiento es siempre provisional y debe someterse a la crítica constante. Además, los textos examinan la paradoja de la tolerancia, la cual sostiene que una sociedad debe protegerse de los intolerantes para sobrevivir. En conjunto, el material describe a un filósofo comprometido con el racionalismo crítico y el reformismo gradual como alternativas al dogmatismo.

